Comienza el día orando

"Si yo tuviera que levantarme simplemente y comenzar el día sin dedicar las horas que dedico a la oración, sólo podría depender de mis recursos naturales; pero, habiendo pasado un rato orando, me es posible confiar en los recursos ilimitados que Dios tiene a su disposición.

Durante el día, me enfrento por lo general con muchos problemas, y antes de hacer o decir nada, oro. En esto consiste la diferencia entre ACTUAR Y REACCIONAR. Cuando estudio la vida de Jesús, me doy cuenta que El siempre actuaba, jamás reaccionaba. Reaccionar significa permitir que dominen la gente, las situaciones o las circunstancias. Por el contrario, actuar es dominar las circunstancias que lo rodean a uno. Cristo tenía dominio de las circunstancias aun cuando estaba siendo juzgado ante Pilato, el gobernador romano.

Y la forma de no reaccionar es descubriendo el pensamiento de Dios acerca de cada situación que se me presenta. Al vivir mi vida en oración, sé que tengo la mente de Cristo. Entonces, cuando tomo una decisión, sé que es la voluntad de Dios y puedo mantenerla con la seguridad de que actúo en su nombre".

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